Ficcionario

Ensayo

2017-10-01
Editorial Lumen

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Editada por Adriana Martínez-Villalba. Corregida por Carolina López Bernal. Armada por Patricia Martínez Linares. Portada: Patricia Martínez Linares.

HISTORIA: En entrevista con Carlos Restrepo de EL TIEMPO:

¿Es esta una larga entrevista a usted mismo a lo largo de 35 reflexiones? Creo que es la mejor definición que he oído de este libro: una entrevista que me hago a mí mismo sobre lo que hago, en la que pude explorar, ahora que lo pienso, la idea de que la estructura dramática, que es un enigma en tres actos, no solo es el esqueleto del arte sino la forma más probable de la vida. Una entrevista en voz alta en la que también sospecho que la esencia de la experiencia humana es el suspenso, que todos los artistas son actores más o menos cobardes y que la ficción es tan importante como la digestión para todos los que tratamos de seguir viviendo. Pero para no responder lo que me da la gana, como hacen los políticos, diré que me encontré con esta persona de puertas para adentro, una que, desde los 22 años, está viviendo de un oficio que empezó a aprender a los 15. 

Usted anota al final que este libro también tiene mucho que ver con morir. ¿Por qué? Sí, porque el fin de la vida es el fin del tiempo y el fin del drama. Dicho de otra manera: la vida, como cada drama, alcanza un clímax y luego se resuelve en la muerte –y a veces el clímax es la muerte–, y todo esto que estamos haciendo en el mundo, y todo esto que estamos relatando, lo estamos haciendo para que no sea en vano nuestra experiencia en este cuerpo que un día se va a agotar. ‘Ficcionario’ está atravesado por dos ideas: el drama y la ficción. 

¿Qué reflexión le suscita cada una? La ficción es el gran descubrimiento humano: es la prueba reina de que hemos sido incapaces de vivir sin entender, sin retener lo vivido, sin hallarle la cara a todo lo que hay y a todo lo que pasa. El drama, que es una forma tan estricta como un soneto, y como un soneto puede caer en manos de maestros, no es un formulario ni es un capricho: responde al hallazgo de que nuestro cuerpo, que para algunos es todo lo que hay, vive una carrera contra el tiempo y espera descubrir su propia meta antes de que le llegue el final.

QUÉ HAN DICHO: 

"Voy a aventurarme, si me permiten, y diré que estas reflexiones sobre el oficio giran en torno a una pregunta obsesiva para los escritores y amantes de la ficción: ¿para qué sirve todo esto?, ¿qué sentido tiene? Pues bien, en este libro están las respuestas. Y al llegar a la última página, los lectores, agradecidos, podemos decir que todo este asunto, que parece siempre tan etéreo, tiene un propósito".

Martín Franco, Revista Arcadia