Autogol: segunda portada

 

Segunda portada: Futbolín apocalíptico

Santiago Mosquera

Santiago trabaja con Ana, que es una jefa generosa, en la oficina de arte de Santillana. Y es, sin duda, una gran diseñador con unas ideas muy precisas, muy inesperadas. Esta, un futbolín apocalíptico, como de cuando ya no quede ninguna persona viva sobre la faz de la tierra, nos dejó a todos sin palabras de un solo golpe. A mí me alegró mucho, de verdad, que esta novela fuera un trabajo de equipo: porque yo habría dudado eternamente qué hacer, en varias etapas del proceso, si no hubieran estado todos presentes: Carolina, Ana, Santiago, Giuseppe. Porque este futbolín en ruinas, por ejemplo, es una obra de arte. Y no podía ser que nadie lo viera.