Autogol: primera portada

 

Primera portada: Grito vagabundo 

Ana María Sánchez

Era una portada estupenda de esas que Ana María Sánchez sabe hacer. No quería que se perdiera porque es una maravilla: me recuerda, no sé por qué, a las imágenes de The Wall. O sí sé por qué: porque capta la angustia de una manera que yo pocas veces he visto. ¿Por qué no fue finalmente la elegida? Porque nos pareció, a todos (a la editora Carolina López, a la misma Ana María, al diseñador Santiago Mosquera, al jefe de comunicaciones Giuseppe Caputo, a mí), que la que finalmente se eligió era más directa, menos interpretable. A veces pienso que esta es la mejor de todas: los dos guayos colgados resumen, de una manera escalofriante, lo que nos puede pasar a todos. Pero después, cuando veo las otras, no sé por cuál votar.