El fin de Lugares comunes

Cerré la columna Lugares comunes, que publicaba en SoHo desde 2001, por lo mismo que cierran las salas de cine de antes: porque los tiempos cambian. Pienso que esa revista es, para empezar, la revista mejor diseñada, mejor editada, mejora pensada de todas las que tenemos. El director es un amigo mío que en este punto, después de tanto tiempo, parece mi hermano. Puedo decir lo mismo del editor. Pero creo que las columnas tienen fecha de vencimiento. Y quise dejar de escribir esta (que fue, si se trata de definirla, un stand up tragedy) antes de que empezara a oler raro. Algún día escribiré alguna otra. Ahora, en medio de las tres novelas que quiero escribir, en la mitad de las correcciones de otros relatos que tengo en camino, lo veo lejano. Pero uno nunca sabe.